Estas brasas son mis brazos.
Ese calor traspasa tu piel, ese fuego son las ansias de mi cuerpo.
Esas cenizas que rodean a la leña son las sabanas que rodean tu
cuerpo.
Los dos tumbados y mirando cómo se consume la madera.
Te rodeo por detrás, con mis brazos, te beso tu cuello, huelo tu fragancia,
te acarició tus pies con mis pies, te susurro en la oreja, pongo mis dedos en
tus labios. Subo y bajo, suavemente y lentamente. Tengo el dominio, el control,
el poder.
Juego , te acaricio , te humedezco, te beso.
Tu espalda roza mis pechos, estás toda sumisa, controlable.
Pero dominas mi mente. Tu tienes el control de mis actos....
Pongo el mantel cálido y esponjoso, tu cuerpo acaricia su piel. Erizas de
placer, tus tallos que a la vez se mueven como el lecho marino frondoso, bailan
al ritmo de las corrientes.
Bebo de la copa, saboreó tu cuerpo, veo tus ojos como contemplan los colores
anaranjados de la leña incandescente.
Tu cuerpo se fusiona con el mío. Tus manos arden, me desnudas mis partes,
rozas mis vellosidades, agarras mi leño volcánico enfrentándola a tu llama
lujuriosa y jugosa. Te consumo poco a poco, te apaciguo con mi manguera para
convertir tu chimenea en cenizas blanqueadas, desvaneciendo tus deseos,
derritiendo mis hormonas rectilíneas.
Las brasas se apoderan de la madera, el rojo vivo va calando en la
oscuridad.
miércoles, 28 de enero de 2015
martes, 20 de enero de 2015
Pensamientos
Tomaría tu rostro,
buscaría tu mirada,
cogería tu mano,
besaría tu frente,
susurraría en tus oídos.
Y un óbice me quita tu presencia,
tu vida.
Te necesito.
Envío besos al viento,
deseando que los lleve hacia ti.
Confieso mis sentimientos al mar,
esperando que te los susurre.
Arrojo muchas miradas al cielo,
creyendo que las podrás contemplar.
Iluso, enamorado.
No dejo de ver tu rostro.
En el reflejo del agua,
en la llama del fuego,
en la sombra de la arena,
en la brisa del aire.
La tierra es cómplice por sostenernos
Aunque está dividida,
el mar intenta unirla.
El cielo la envuelve,
ella necesita del sol
Como yo de ti.
jueves, 15 de enero de 2015
Suceden
Suceden, porque tienen que suceder,
o suceden por simple acto de suceder,
o suceden porque el destino las mandara a suceder,
o suceden porque alguien las manda a suceder,
o suceden porque no puedan ser que no sucedan.
Escojas la que elijas, aunque la que escojas no esté con tinta,
Lo que Sucederá es que, caerás infinitamente.
Serás recogida tantas veces Suceda.
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