Cancion

viernes, 18 de julio de 2014

La Habitación




Durante varios días, sin vernos, después de un día donde el sol nos ha iluminado nuestros cuerpos, caminamos hacia nuestro próximo destino.
Me próximo hacia ella, la niña de los ojos, veo su mano y mi mano se ancla con ella, andamos hacia la habitación pero antes de entrar le pongo las manos en sus ojos, cerrando a la vez sus parpados, la empujo desde su espalda con mi cuerpo, con mi corazón, abro la puerta con el pie con un toque sutil y suave, la puerta abanica el aire del ambiente. La voy empujando hasta llegar en medio de la habitación.

Ella suspira, su nariz huele el incienso de canela y limón, le voy susurrando al oído palabras tiernas. Abanico las manos de sus ojos, para que pueda contemplar el humo que desprende el incienso, ese humo sube verticalmente y uniforme, poco a poco se desvanece en la atmósfera, mientras sus pestañas se separan entre ellas, la luz de las velas iluminan sus pupilas, hay varias velas repartidas en la habitación colocadas cerca de la alcoba, pero bien separadas, porque alrededor de la cama cuelga una mosquitera redonda que rodea toda la cama.
Ella no comenta nada está totalmente enmudecida, ando hacia el equipo de música y desaprieto la pausa, acto seguido suena la música Soul, música angelical para relajarse….
Voy directa hacia ella, sus ojos me observan, me mira con ojos de niña traviesa. Me acerco a su cuello, pero su pelo lacio oculta su nuca, así que por arte de mágica le doy una pinza y le comento.

-Recoge tu pelo lacio, rubio y caoba.
-Sus Ojos sueltan una carcajada ligera.

Su color es una mezcla, no lo podría definir aún, no encuentro la palabra exacta, la beso en su nuca, un beso tras otro, separados en un intervalo de tiempo, lo justo para sentir y percibir, voy moviendo mis pies alrededor de su cuerpo, girando mi cintura mientras mis manos acarician sus hombros cubiertos por la blusa fina y transparente, que su cuerpo acaricia.
Ahora mis ojos se enfrentan a sus ojos, tengo que apartar la vista durante unos pocos segundos, cuesta concentrase ante su mirada, prosigo con mi arte de seducción. La habitación solo está iluminada por unas flamas de velas, la música suena en todo su ambiente, el olor se concentra en los lugares más elevados de la habitación, a través de la ventana la luz de la luna ilumina su espalda una luz atenuada por la cortina.

Una vez que mis ojos la penetran en sus pupilas, una vez que mi pupilas son devoradas por sus ojos. Ella intenta labiar unas palabras pero acto seguido pongo mi dedo suave, como la seda en sus labios sellándolos, ella me pellizca con sus labios, ese dedo, un dedo para que no hables, déjate llevar por mis gestos.
Aparto el dedo, junto mis manos, me dirijo junto mis dedos delante de su primer botón de la blusa, así que prosigo desabrochando el botón de arriba de todo, lo desabrocho con suma delicadez, la unión de ese botón mas el agujero se rompe, enseñando una pequeña parte de su ropa 85, voy en dirección al tercer botón, el segundo se lo dejo aun en su función. Hago la misma operación con el 5 botón, el ultimo de su blusa semitransparente, me acerco a sus labios y la beso mientras mis manos van al 4 botón, donde la piel de su abdomen queda descubierta, pongo una mano recorriendo lateralmente hacia su espalda, mientras solo con una mano le desabrocho el ultimo botón; el segundo, donde la blusa queda totalmente abierta.

Aparto mis labios con los suyos que han estado saboreando el aroma del vino tinto, me alejo un palmo de su cuerpo, levanto mis manos hacia su clavícula empujando hacia exterior la blusa de su cuerpo, a la vez que la blusa se desprende de su función corporal, ella suspira, la blusa resbala por su tez hasta que sus hombros ya no pueden soportar más y la blusa cae suavemente por su espalda, llegando hasta su final de sus mangas, huyen de sus muñecas.
Sus tatuajes quedan totalmente a mi merced, me inclino hacia ella besando su hombro derecho lenguetando con mi punta de la lengua su tez. Contemplo sus pechos tapados por su 85, mi cuerpo suspira, mi piel transpira hormonas, bajo la mano derecha por su torso lateral, mientras la otra se dirige por la nuca bajando hacia el enganche, con los dedos anclo en la parte textil, mientras el otro se  acerca a la libertad.

Empujo, dedo con dedo, dirección hacia el exterior, clic se oye, la prenda queda en libertad, agarro el antebrazo se lo doblo, me ayudo con la otra mano a sacarle el tirante de su brazo. Huye la prenda, y hago el mismo procedimiento con el otro brazo. Seguidamente el sujetador cae al vació, pero no antes de agárralo en la altura de su cadera avispada.
Lo tengo en mi mano y lo lanzo hacia la silla de la habitación donde cae posándose y  a la vez colgado. Ella suspira y su piel se transforma en una naranja lisa y perfumada, mi instinto no para de tocar su abdomen y oler su piel.

Mi nariz roza con suavidad sus pechos, mientras mi mano le pellizca su pezón, con el dedo penique acaricio la base de su pecho, durante un rato voy jugando con todo su cuerpo, la voy besando poco a poco mis labios se humedecen.
Bajo mi cuerpo, pongo las dos rodillas al suelo, veo su falda corta, que solo cubre las rodillas hasta su cintura. Introduzco las manos por debajo de la falda subiendo lateralmente hasta llegar a su pompa, subo y bajo mis manos desde arriba hasta los tobillos, siempre por la parte exterior de sus finas piernas de canela, saco una mano y le levanto la falda para esconderme dentro de ella, mi cabeza ante su sexualidad.

Giro el rostro rozando continuamente su monte con mi perfil, inspiro profundamente su olor, está impregnando mi pituitaria, el gozo es tremendo, mi libido está por las nubes.
Ella pone sus manos en mi cabeza, va guiando los movimientos de mi cabeza, ella lleva el compás y empuja la cabeza contra su cuerpo con la intensidad que ella quiere. Me dejo llevar. Ahora tiene el timón, mientras mis manos masajean su trasero por dentro de su ropa, durante un buen rato los dos jugamos como niños, como si fuera la primera vez que exploramos nuestros cuerpos; enfurecidos de placer, pero a la vez controlando nuestros movimientos impulsivos.

Saco las manos y voy hacia la lujuria de la prenda, desato el cordón de la falda a la vez que mi cabeza sale a respirar, un poco de aire de libertad, su falda queda suelta, junto sus piernas, y su falda de color negra cae deslizándose por sus piernas, acariciando su tez, cae en el suelo, donde levanto un pie para que quede libre, ella pone su mano en mi hombro, apoyándose, una vez que el pie queda libre de su falda, realizamos la misma acción con el otro pie.

Ella de pie con su única prenda, y la luz de las velas iluminan su rostro. La luz de la luna aún ilumina su espalda. El aroma del incienso está totalmente suspirando el aire de la atmósfera.
Humedezco mi lengua y voy directo hacia el inicio de su cintura, el inicio de su ropa, la única que le queda, juego con mi lengua introduciendo la punta sutilmente entre la piel y lino de su lencería. Voy recorriendo con la lengua de lado a lado de su cintura, mientras mis manos hacen lo mismo por la parte de atrás, mis dos dedos mas largos de la mano acarician de lado a lado. Mi cuerpo se pone a cien, mis partes están totalmente excitadas, noto como aprieta mi ropa interior, mi excitación está totalmente jugosa, pero mi cabeza solo quiere seducirla más, excitarla más; ya vendrá la introducción total. Y los movimientos fuertes y continuos hasta que nuestros orgasmos se encuentran en un lugar perdido de la noche.

Mi mente ya no puede más, así que le doblo la braga, desde su cintura, es decir hago un pliegue del ancho de un dedo. Su piel aún queda más descubierta, el pliegue es totalmente uniforme a la forma de la lencería,  cuando está doblada voy transitando mi lengua por la piel descubierta; mientras desplazo la lengua voy girando poco a poco su cuerpo así podre acceder todo su contorno.

Voy humedeciendo mi lengua mientras voy recorriendo su tez, una vez que la vuelta está realizada, le hago otro pliegue. Empiezo a visualizar sus bellos púbicos, pequeños y suaves, esta vez voy pasando el dedo por todo su contorno, no la tengo que hacerla girar. Cada vez noto más presión; incluso parece que vaya hacer un agujero de tanta presión que mi pene ejerce en mi ropa.

Su piel cada vez está más excitada, nuestras  mentes están totalmente en estado de lascivia. Voy realizado otro pliegue, su monte ya está visualizado, ahora paso la punta de la lengua solo por su parte delantera, mientras mis manos están siempre en la cintura, otro pliegue realizado. Ella no para de suspirar y de masajear mi cabeza cómo una bola de billar, la noto muy caliente.

Mis manos ya no pueden más así que hago un pliegue mas, me levanto y le doy un beso con intensidad y fuerza. Mientras mis manos aprietan sus pechos, sus finos pechos, ella saca su lengua de mi boca y me susurra en mis labios.

-No me tortures más.

Me pongo manos a la obra y me arrodillo otra vez, mis manos hacen otro pliegue veo como su lencería se va enrollando en ella misma; como un rulo de un cigarro. Sus labios verticales están totalmente excitados a sí que paso mi lengua de arriba abajo, y mis manos hacen un pliegue otro tras otro, hasta que toda su sexualidad queda al intemperie. Mi nariz huele, la música no para de sonar ese Soul, con una voz sensual y un ritmo celestial. Cuando veo que su lencería está a punto de caer, junto sus piernas, ellas caen al suelo poco a poco rozando sus piernas y excitando su piel. Ella con sus pies, se mueve para liberarse totalmente de su braga.

Transito un brazo en medio de sus piernas y poso mi mano en su pompa, mientras esa acción se va realizando mi brazo roza con fuerza su vulva, subo mi cuerpo, me pongo de pie, pongo un brazo en su espalda para levantarla.
Ejerzo fuerza en los dos brazos ayudándome con mis piernas y mi pecho a la vez, ya la tengo, ahora está a mi merced, sostenía en el aire por mis brazos, por mis manos, muevo los pies hacia la alcoba mientras inclino su cuerpo hacia mis labios, labios contra labios, la beso. La pongo encima de la cama, separo la tela de la mosquitera fina y sedosa, y la poso levitando encima de la cama.......



Continuara

4 comentarios:

  1. Quiero ser la reina de esta habitación..., me puedes indicar donde encontrarla

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  2. Justo encima de mi moto, también esta mi Lujuria esperando que alguien sople las velas.

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  3. esas velas no se pueden soplar... se tienen k ir consumiendo com la lujuria que enavrga la habitación

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  4. Cuando alguien soples las velas. Queria decir que despues de la lujuria, hubiera abierto la ventana para que el aire de los campos de vid soplara refrescando. Y las velas acabirian muriendo de tanto frescor.

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