Un día de verano la voy a buscar en su casa para ir a cenar, llego a mi destino la llamo por teléfono para que baje, a los 3 minutos sale por la puerta con su sonrisa perfecta lleva un pantalón corto, ajustado y una blusa fina medio transparente, se acerca hacia la moto, veo su brasier color blanco en mi cabeza me dice ese brasier lo conozco, intenta subir a la moto pero le digo que conduzca ella, yo la guiare hacia el restaurante, se pone el casco semi integral con una delicadeza suprema, sube y empieza a conducir con suavidad, empezamos a sentir la brisa fresca de verano que sopla por el atardecer en nuestro rostro, así que con delicadez pongo mis muñecas debajo de su nariz para que huela el perfume que a ella le gusta, noto un suspiro de placer, me dice.
-Sabes que ese colonia me gusta mucho.
-Claro lo sé por eso me la pongo.
Noto como su respiración se acelera, así que empiezo a levantar la blusa por detrás lo suficiente para poner la mano con suavidad, mis yemas están suaves por la crema que me he puesto después del afeitado, así que llego a la columna le hago un pequeño masaje de arriba hacia abajo por las cervicales.
Se ríe a la vez que se pone nerviosa así que sigo acariciando su fina piel con movimientos suaves y poco a poco intento llegar por los costados, donde su reacción en inmediata piel de gallina y respiración cada vez mas relajante, mientras prosigo el juego de las mano por su espalda, con delicadez le saco la blusa del pantalón para que le quede holgada, le desabrocho el botón y le bajo la cremallera, introduzco mi mano por el lateral, mi mano llega a su cadera y le susurro al oído.
-
-Yo de ti iría más
despacio e intenta concentrarte en la conducción.
-
-Yo de ti iría poco a
poco intenta coger todos los semáforos en rojo.
Se vuelve a reír, así que sin
querer empiezo a ir directo pero con delicadez y lentamente al centro del monte
de Venus por encima de la tela fina, hasta llegar al clítoris donde lo acaricio
suavemente, ella abre las piernas para que tenga mejor movilidad, mientas la
mano por la espalda gira su cuerpo hasta llegar a su pechos y lo que me imaginaba,
una tela fina transparente y con agujeros pequeños, mis movimientos son en
círculos por debajo del pezón hasta llegar donde se acaba los senos, le subo un
poco el brasier para que mis dedos suaves como la seda sientan el placer, su
respiración cada vez es más agitada y los movimientos del manillar son mas
imprecisos, mientras ella para en el semáforo, mi mano delantera llega a
los labios exteriores acariciándolos y pellizcándoles, con suavidad, introduzco
la punta del dedo, noto que esta algo húmedo. Poco a poco saco la mano del
brasier y le pongo otra vez mi muñeca debajo de la nariz, para que huela el
perfume potenciado por el viento del movimiento de la moto.-Quieres que pare o prosigo con el juego.
Ella me contesta sigue por favor, así que con firmeza mi dedo sube y baja tocando toda su parte femenina intentado jugar con su vulva, cambio de dedos utilizo el pulgar y su vecino, separo los dedos por su intimidad hasta llegar a su ingle cerrando y abriendo los dedos, mientras la mano de la nariz vuelve a su espalda, acariciándola con la mano abierta pero solo utilizando las puntas de las yemas, transportándome por su espalda con movimientos desde el centro hacia los lado derecho y luego el izquierdo, cada vez siento que el tanga esta más húmedo, con un movimiento suave me desplazo hacia la entre pierna, donde rápidamente la piel reacciona, al ver que ella cada vez esta mas excitada, introduzco más adentro la punta del dedo y realizo movimientos en círculos, saco la mano y con destreza huelo los dedos y le hago oler su propio olor, me rio y pongo sonrisa de chico malo.
Llegamos al destino del restaurante donde ella aparca la moto, bajamos y noto como le flojean las piernas, pone el caballete y se acerca a mi oído.
-Luego de vuelta conduces tú……..
Continuara……………………..