El Sol, ese Sol que está detrás de los árboles, esos árboles verdes con sus
brancas, quiero tocar ese Sol, pero las árboles me frenan, contemplo la vista
durante más de 30 minutos, de pie en medio de la pista, observando, porque el
miedo me impide ver el Sol rojizo y anaranjado, ese Sol que empiezo a ver, esos
árboles verdes y frondosos, esos pájaros que suenan en mi estómago, en mis
oídos, cada rayo de luz me ilumina mi rostro, pero esos árboles están en medio,
esas brancas, esas hojas, no me dejan poder ver la naturaleza de ese Sol, yo
plantado en medio del vacío, en un silenció, con mi mente enloquecida, me
llamas y mis oídos son todo pájaros, me quieres ver, y luego huyes, yo nunca te
dije que vinieras, nunca te pedí nada, Dios ese Sol que está siempre presente,
no te escondas otra vez, no te vayas, porque yo estoy en el otro lado de los
árboles. No me has quitado nada, pero si me has roto una pequeña parte de mi
coraza, quién te dio permiso, porque tus piernas rodearon mi cintura, y tu
impulso fue besarme, como el Sol besa a la luna a escondías, no se que pensar
de ese Sol, está porqué le gusto, porque me ve. Yo no te vi, no te contemple,
no te observe, solo tu nadabas como una sirena, y vistes mis manos, mis labios,
mi cintura, con que permiso, con que miedos vienes, quién eres para romper mi
paz, mi tranquilada, mi soledad, mi AMARGURA.
Porque..... cuando empiezo a verte, pones árboles en medio, hojas que se mueven, brancas que se deslizan según el aire que transcurre en la atmósfera, el camino es largo y lleno de baches, pánico tengo en tocarte, miedo y pavor en saborearte. Aunque pongo otra vez mi coraza ya nunca más me la romperás, nunca hay segundas salidas del Sol por el mismo sitio. En algún lugar, en algún instante, en una noche de alba, donde el sueño no quiere acompañarme, me levanto, y te escribo palabras, sin conocerte, como puede ser que haga un poema, unos versos perdidos, sin saber que tu aroma olía a uva, tu pelo lacio acariciando mis cosquillas, tus ojos con esa mirada profunda y sincera, pero a la vez mira hacia algún lugar de tu mente no iluminada. No quiero ser un extraño, solo quiero que todo sea lo más normal, como el Sol, como los árboles, como mi silencio en mi interior, mis dudas me juegan pensamientos raros, asustados por tu forma de caminar, si me haces sufrir me iré, huiré, para protegerme. A sabiendas que tu cuerpo conecto con el mío, despacio y suave. SI pero, acuérdate que el tiempo pasa en vano, el tiempo es infinito, pero a la vez finito.
Si me dejas, que sea ahora, ahora es el momento preciso para que el Sol pueda salir otro día sin esos árboles en medio.
Aunque no te conozco, tus ojos si que los presiento..................... Cuando el aire sopla en tu nuca y tus ojos están cerrados, a que lo sientes, pues tienes que creértelo, como yo tengo que aprender a poner más cabeza en mis ojos....
Porque..... cuando empiezo a verte, pones árboles en medio, hojas que se mueven, brancas que se deslizan según el aire que transcurre en la atmósfera, el camino es largo y lleno de baches, pánico tengo en tocarte, miedo y pavor en saborearte. Aunque pongo otra vez mi coraza ya nunca más me la romperás, nunca hay segundas salidas del Sol por el mismo sitio. En algún lugar, en algún instante, en una noche de alba, donde el sueño no quiere acompañarme, me levanto, y te escribo palabras, sin conocerte, como puede ser que haga un poema, unos versos perdidos, sin saber que tu aroma olía a uva, tu pelo lacio acariciando mis cosquillas, tus ojos con esa mirada profunda y sincera, pero a la vez mira hacia algún lugar de tu mente no iluminada. No quiero ser un extraño, solo quiero que todo sea lo más normal, como el Sol, como los árboles, como mi silencio en mi interior, mis dudas me juegan pensamientos raros, asustados por tu forma de caminar, si me haces sufrir me iré, huiré, para protegerme. A sabiendas que tu cuerpo conecto con el mío, despacio y suave. SI pero, acuérdate que el tiempo pasa en vano, el tiempo es infinito, pero a la vez finito.
Si me dejas, que sea ahora, ahora es el momento preciso para que el Sol pueda salir otro día sin esos árboles en medio.
Aunque no te conozco, tus ojos si que los presiento..................... Cuando el aire sopla en tu nuca y tus ojos están cerrados, a que lo sientes, pues tienes que creértelo, como yo tengo que aprender a poner más cabeza en mis ojos....
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